jueves, 15 de marzo de 2012

Pupiales


Pupiales, queda cerca de Ipiales. Llegue acá, por todos los temas que me comento de su pueblo: Rocío del Socorro Jaramillo, quien tiene apellido paisa, pero se ve muy nariñense. Ella fue compañera casual en la buseta que me llevo de Popayán, inicialmente a Pasto. Pero, recordando que ya lo conocía, resolví que seguía hasta Ipiales, lugar hasta donde viajaba la ruta de Transipiales. 

Al llegar allí, como a las 6 de la tarde, le pregunte, a que distancia de Ipiales estaba su pueblo, me dijo que en el colectivo, no gastaríamos mas de 10 minutos. Así que me anime, y seguí con esta estudiante inteligente y hermosa, conversando, como le hicimos durante todo el camino. Al llegar al pueblo, uno de los hoteles que fuimos a ver, estaba cerrado. La persona encargada no estaba. Así que toco devolvernos hasta donde estaba el colectivo para que nos llevara hasta el otro hotel. Allí nos despedimos, su mama y su novio, la llamaron durante todo el recorrido varias veces, así que me despedí, después que abrieron la puerta, en el sitio donde tenia otra opción de hospedaje.

Subí con mi maleta, que pesa un poco, hasta el segundo piso de un hotelito familiar. Me esperaban doña Cecilia la propietaria y su hija. Llenaron con mis datos un libro y negociamos la habitación. Le dije que necesitaba lavar mi ropa, quedando de hacerlo al otro día. Resulto la habitación sin baño privado. Sin embargo, para un sitio que esta alrededor de los 3000 metros sobre el nivel del mar, resulto ser acogedora y abrigada la habitación. Sali a buscar que comer y pregunte a donde me recomendaban. Llegue a un restaurante “Donde Maria” con un menú no muy grande, pero disfrute de una trucha, de la que deje pocas espinas. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Visita al Santuario de las Lajas en el municipio de Potosí, Nariño.


http://www.pastorumba.com/santuariolaslajasmilagrodediosenelabismocolombiaturismo.html

Desde que aprendí geografía, siempre quise conocer este sitio. Llego el momento y este fue. Salí de Ipiales después del almuerzo. Siendo como las 2 y cinco de la tarde, iba en el taxi colectivo, que iba directo al santuario. 


El conductor, muy atento a mis preguntas e inquietudes, me fue dando respuesta a cada una, hasta que llegamos al sitio. Siendo un lugar sagrado, parece un gran negocio para muchos. Fotógrafos, con sus llamas, puestos de venta de recuerdos del sitio, comidas y sinnúmero de cachivaches.

Por el camino vi el santuario en el fondo de la depresión geográfica. Era extraño. Mi referente es el santuario de Monserrate que esta en la parte mas alta de la montaña. Entonces ver este por debajo de donde voy llegando, era extraño. Pero al revisar la altura a la cual esta Ipiales, 2900 metros sobre el nivel del mar. Mientras tanto A 7 km. de Ipiales se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Las Lajas con una altura de 2.612 metros sobre el nivel del mar, es decir que se baja mas de 300 metros hasta llegar el santuario. 


Al llegar uno recuerda el pasaje de los evangelios, que habla de Jesús expulsando a los mercaderes del templo. Esto se repite en un área de acceso, llena de casas y construcciones comerciales. 


El llegar, un fotógrafo me ve con mi Cannon y se desanima para ofrecerme tomar una foto. Yo lo saludo y le digo – buen día colega, y queda tranquilo. Le pregunto cuanto tiempo lleva en ese oficio allí y me cuenta su proceso de vida en la cercanía del santuario. Finalmente me recomienda una ruta: baje por el camino y suba por el carreteable. Le hago caso y registro las construcciones. Hay algunas antiguas y otras recientemente remodeladas. Bajo y veo como me acerco a la iglesia poco a poco, descendiendo por el camino. Es de una arquitectura muy realizada. Tiene detalles especiales, pero no me detengo a verlos. Sigo bajando y me encuentro con otro colega fotógrafo, que da nuevas indicaciones, como los sitios donde puedo conseguir los mejores registros. – suba por esa loma, - al lado del chorro de agua, entre otras. Quedamos de charlar nuevamente y sigo. 


Como en todos los santuarios, los registros, placas, pequeños grafitos no me sorprenden. Si a cambio, algunos nombres y tomo fotos. Guillermo León Valencia, cuando fue senador, Gustavo Rojas Pinilla, entre otros. Sigo bajando y llego a los corredores que me permiten entrar a la nave de la iglesia, pasando al lado de una escalera descendente que invita a entrar al museo. Sigo de largo y accedo al fin al interior de la iglesia. Tomo algunas fotos, le quito el flash a la cámara y observo quienes están. Veo dos padres confesando a feligreses y me espero a que uno termine. Me acerco por el frente, mostrándole que no voy de feligrés y le solicito que me deje conversar con el. Le doy mis apreciaciones sobre el sitio, y le cuento que voy para Ushuaia, a lo que me pregunta – donde queda eso? Al responderle que el sitio se ubica en un lugar que lo llaman el “fin del mundo”. Esto le molesta y dice que – eso no es cierto. Yo le explico que es un lugar en la Patagonia Argentina, y queda tranquilo pero a la vez incomodo por su desconocimiento de geografía. Le comente sobre los personajes que han visitado el santuario. El padre Jorge, me dice en tono tal vez melancólico y reclamando, dijo que – Uribe vino a ampliar el aeropuerto de Ipiales y no se acerco a nuestro santuario. Me despido, me da unas palabras de bendición que le agradezco y sigo hacia el museo. Encuentro una mezcla de historia del santuario, con vestigios de tumbas, recipientes y utensilios indígenas. Salgo después de tomar varias fotos y me dispongo a caminar por el camino suave. Las rodillas me reclaman, pues en estas ultimas semanas he transitado por Sesquilé y Guaduas Cundinamarca, Yondó Antioquia, Barrancabermeja, Bucaramanga, Piedecuesta de Santander, Valledupar, Pueblobello y Nabusímake, en El Cesar, Santa Martha en el Magdalena y la romería a Ubaque nuevamente en Cundinamarca. Ore y le pedí a la virgen de Las Lajas, que me hiciera el milagro y me curara pues no será fácil caminar con mi maleta pesada, hasta llegar a la Argentina así. Subo el primer tramo de las escaleras, me encuentro con el segundo fotógrafo, le doy las gracias por las recomendaciones que me ha dado y le comento mi sorpresa de saber que Uribe no ha pasado por este sitio importante de Colombia. No me doy cuenta de la persona que esta al lado de este colega y me despido. Sigo caminando, voy apenas con mi mochila samaria, y las cámaras. No he alcanzado a recorrer 50 metros bien despacio, cuando un campero, para al lado y me ofrece que me sube hasta la carretera que une a Ipiales con Potosí. Le dije que había orado por un milagro. No me he curado aun, pero si tengo un paliativo, pues no tengo que hacer mas el esfuerzo del ascenso. Le doy las gracias cuando me apeo el final, le ofrezco una gaseosa. Por el trayecto, me comento que era el conductor de la parroquia y había escuchado lo dicho al fotógrafo. Lo veo regresar al santuario satisfecho de haberme colaborado. Doy gracias a Dios!

viernes, 2 de marzo de 2012

Popayan Pupiales

La idea es seguir por etapas, así que salí con rumbo a Pasto inicialmente. Llegue al terminal como a las 8 de la mañana y recordando el bus que me trajo hasta acá, que me traía desprotegido con su claraboya dañada. Los vendedores de tiquetes logran convencerlo a uno, de tal forma, que compre tiquete nuevamente en Transipiales. Esta vez, fue en una “van” de marca: Mercedes Benz. Conducido por un conductor nariñense acompañado de su esposa. Esta vez, íbamos rápido y a veces veía al conductor hacer algunas imprudencias. El almuerzo fue en un sitio antes de llegar al Bordo. El paisaje que se ve en hasta esta parte, es la cuenca del rio Patía, Me toco de compañera de silla a la futura abogada Rocío del Socorro Jaramillo, quien iba de receso educativo a su casa en Pupiales. Ver album: Popayan e Ipiales 24 de febrero de 2012:
Popayan e Ipiales 24 de febrero de 2012
Al preguntarle por su municipio, poco a poco me fui convenciendo de ir mas allá del sitio previsto inicialmente, Pasto. Así que cuando llegamos a la terminal de esa ciudad le notifique a la señora ayudante, que seguiría en el vehículo. Rocío resulto ser una buena guía que me indico los sitios por donde íbamos transitando. Llegamos a Ipiales a las 6 de la tarde y nos dirigimos a Pupiales después de haber trasbordado en un colectivo. Llegamos cerca de las 6 y media y me recomendó pedirle al conductor del colectivo que me llevara hasta la puerta del hotelito que estaba abierto. Ella siguió su camino, su novio la llamo muchas veces por el camino, pues están pensando en casarse y el esta pendiente de ella todo el tiempo. Fue una buena compañera y guía hasta acá. Gracias.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Popayan

La primera vez que estuve en Popayán tenia 15 años y llegue desde Cali con José Lizarazo Cortés, primo de papa, quien para esa época era jefe nacional de ventas de Colcultura y su proyecto era el “Libromovil” vehículo acondicionado como una librería que se desplazaba por todo Colombia. La ciudad era pequeña y las personas no tenían muchas opciones laborales. Recuerdo muchos vendedores de maní y coco, compitiendo con ellos mismos. Había mucho extranjero, que iban a Silvia y otros sitios a consumir hongos. El puente del Humilladero era un hervidero de jóvenes de muchas partes del mundo compartiendo una etapa de rebeldía y de búsqueda que llamábamos hippies.
Luego, mi retorno fue como ejecutivo de Helados La Fuente, viendo como había sido la transición de la ciudad después del terremoto. La ciudad que me toco ver ahora es diferente, cambio su inercia y se ve evolucionada, grande, con otras perspectivas. Bella, extendida y ansiosa.



Me encontré a la salida del terminal con Luz Mileni Velazco Chirimuscay, quien acepto inicialmente que le tomara una foto, hablando por celular y después mientras recibía sinnúmero de llamadas, dimos vueltas por la ciudad, le conté sobre mi viaje, entramos a un internet, después de un refrigerio y le compartí la idea del viaje.
Popayan 23 de febrero de 2012

En el centro del parque Caldas grabamos que había e hicimos un paneo mostrando 360 grados del sitio.

Después me conto quien era, que hacia y para eso los invito a mirar su entrevista.

Entrevistar a Luz Mileni Velazco Chirimuscay fue importante y un orgullo haberlo hecho.

sábado, 25 de febrero de 2012

Estadia en Cali y llegada a Popayán

Fue visitar el fantasma de mi tiempo que vivi en esta bella ciudad. La recorrí y la reconocí. Fuí a buscar a amigos y conocidos, pero a los que quería sorprender, llegando a sus casas, me encontré con la novedad que ahora algunas son edificios y en otras se trastearon y no dejaron información donde viven.
Por internet hice contactos previamente y como fueron días laborales, me presentaron excusas.
La ciudad esta cambiada en algunos sitios, mientras que en los sectores populares su transformación ha sido mas lenta. Hay puentes que le dan un carácter de ciudad que quiere avanzar y mejorar.
El centro comercial Cosmocentro me gustó.

Me recomendaron no mostrar mi cámara, y me asustó un señor. Pero no pasó nada de que preocuparse. Las fotos son pocas y no hice video.
Me gustó esta escultura que pusieron en la av sexta al norte de la ciudad:

Decidí moverme a Popayán. Me llené de nostalgias. Había pasado por las casas de mis compadres, encontrando en una un edificio y en la otra viven personas que recuerdan a los antiguos dueños, pero no tenían razón de ellos.

Sin embargo me encontre con mi antigua compañera de trabajo: Mirna Caviedes, quien con su familia me dieron su hospitalidad y cariño, ademas de conocer a sus amigas y amigos de la epoca del colegio.


Abandoné Cali, contento por haber visto su transformación. La salida en el bus, fue por la 34 hacia el oriente, hasta encontrar una vía que nos llevó a pasar hacia Jamundí, entre puentes que no conocía. Llegar al rio Cauca, me sorprendió su volúmen

Estaba un poco tenso por las noticias de orden público no muy lejos de la ruta que debia seguir. Me correspondió un bus que llevaba la claraboya del techo sin vidrio ni elemento que la cubriera.

Finalmente al llegar a Popayán me encontré con otra ciudad que ha cambiado. Su área urbana se ha extendido. Y la terminal de transportes es muy bonita. Comence a ver personas del grupo indigena Nasa o Guambianos como les decimos, pues su idioma se le denomina así. Al caminar hacia fuera del terminal de transportes, vi a una persona con estas ropas, hablando por celular y le pregunte si podia tomarle una foto. Ella acepto:

miércoles, 22 de febrero de 2012

Observatorio Cerro Paranal o Cerro Chaman

Espero llegar aca:
http://www.cerrochaman.cl/

http://www.eso.org/
Conocer un poco de estos sitios y lo que se puede ver, es pretender conocerse un poco!
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Honda - Cali


Viaje de noche. Me acompañó Jimena hasta el punto de embarque.





El bus paso por Manizales, Pereira e intermedias. Me gusto ver la carretera como pasajero, pues la última vez que pase por esta ruta lo hice en compañía de Augusto Cuellar, líder muy importante de la Asociación Red de Envejecimiento Activo y Digno - Tiempos de Colombia, Gladys María Ropero, líder comunal y recientemente integrada a Tiempos de Colombia, Esperanza Avellaneda, líder comunal del barrio El Pantanito y novia de Rito Sierra, presidente de la Junta Comunal del mismo barrio. Este recorrido lo hicimos por el eje cafetero y se puede ver en. Cuando pasamos por Manizales eran un poco mas de la media noche y el terminal estaba solo.





En este recorrido me correspondió de compañera de recorrido una señora que llevaba su periquito australiano en una bolsita de lana tejida:





Me ubique en un hotelito cerca al primer sitio donde llegue a Cali, recién casado, en el barrio Versalles. La ciudad ha cambiado. He tomado pocas fotos, pues me han advertido mucho por la inseguridad. Algunas casas de amigos ahora son edificios, entonces buscarlos ha sido por internet. El famoso MIO, es cómodo para viajar y las personas siguen siendo muy atentas.
Me he dedicado a subir en internet las fotos y videos pendientes. Mañana sigo para Popayán y no me detengo mucho para continuar hacia Pasto e Ipiales.